miércoles, 17 de septiembre de 2014


QUERÍA VOLAR:




 “No nos hemos lucido demasiado, como sociedad.  
 En donde no hay hambre, decidimos pasar hambre.
En donde la hay, no ponemos remedio.
Controla tus pensamientos no tu vida.
Analiza tus emociones y déjalas libres.
Actúa sobre ellas, no sobre imposibles.
Deja que los demás hagan su trabajo, y haz tú el tuyo contigo".
                                      ESPIDO FREIRE


Un libro de Espido Freire que hable sobre trastornos alimenticios, es algo que yo no puedo pasar sin leer y sin recomendar.

“Quería volar” es una maravillosa guía donde la escritora habla de estas enfermedades que desgraciadamente, no son solamente la bulimia y la anorexia, sino que hay muchas más, y lo hace desde la experiencia propia, como la de otras personas que han padecido o padecen alguno de estos trastornos.

Bulimia, anorexia, automutilación, comedores compulsivos, ortorexia, vigorexia y sus múltiples variantes, se tratan en este libro desde un punto de vista real, tal y como son, sin ningún matiz crítico ni benevolente. Son las palabras de la gente que lo padece, y que hablan para informar, sin tapujos, pero sin morbo alguno.

Yo personalmente he aprendido mucho sobre el tema, y creo que este tipo de trastornos, son un claro reflejo y una consecuencia de la sociedad en la que vivimos, y pienso que es un tipo de enfermedad que se está extendiendo y desembocando en distintas variantes, porque no se aborda dese el punto de vista correcto, ya que aunque algo se ha avanzado, todavía es un problema que se lleva de forma oculta y del que existe aún mucho desconocimiento. La prevención y la información son las claves a mi modo de ver.

Estos temas de los que a veces escribo en mi blog, y más de uno me habéis preguntado por qué lo hago, son para mi extremadamente importantes, porque, como dije desde el primer día, salpitriquis no es un blog de recetas, es un blog de comida, y como todo en esta vida, tiene su parte buena y su parte mala. Es muy común obviar lo malo, lo negativo, y así nos imaginamos que no existe, pero yo creo que tiene que estar ahí, bien presente, porque forma parte de la realidad, y no querer verlo no significa que no exista.

La información siempre es positiva, y si alguien necesita informarse sobre este tipo de temas, para saber cómo afrontarlos, para ayudar a alguien, qué se yo, y gracias a esta entrada, alguien se anima a leer “quería volar”, para mi será una gran satisfacción, ya que además, en el libro se pueden encontrar lugares, y teléfonos a lo que se puede recurrir para todo aquel que necesite ayuda.


miércoles, 3 de septiembre de 2014

PIZZA DE SALMÓN Y PLÁTANO:



Hoy traigo una receta que me parece sencilla de hacer y a la vez original. Realmente no se de dónde la he sacado, me suena que la probé hace muchos años en algún sitio, pero no se bien dónde, así que yo la cuelgo para compartirla por si queréis probarla.

INGREDIENTES:

  • Masa de pizza: (300 gr:)
    • 100 gr. de agua
    • 25 gr. de aceite de oliva virgen extra
    • 10 gr. de levadura prensada fresca, de panadería o ½ sobre de levadura química
    • 200 gr. de harina de fuerza
    • ½ cucharadita de sal
  • 100 gr. de tomate frito
  • 1 o 2 plátanos
  • 1 cebolla grande
  • 250 gr. de salmón ahumado
  • 100 gr. de queso emmental
  • Orégano

PREPARACIÓN:

Picamos y pochamos la cebolla y la dejamos que escurra bien porque el exceso de aceite puede hacer que nuestra pizza deje mucho que desear, si encima tenemos en cuenta que el salmón es muy grasiento.

La masa de la pizza merece la pena hacerla en mi opinión, para la gente que tiene thermomix. El que no la tenga no hay problema, porque ahora venden algunas que están deliciosas. Yo recomiendo la masa para pizzas de mercadona, para mi está más que conseguida, y casi siempre es la que uso. Aún así, os dejo los pasos a seguir para hacer la masa para pizzas de thermomix:

  • Vertemos el agua y el aceite en el vaso y programamos 2 minutos, 37º, velocidad 4.
  • Añadimos la levadura y mezclamos 5 segundos, velocidad 4.
  • Incorporamos la harina y la sal y programamos 1 minuto, vaso cerrado, velocidad espiga.
  • Tan solo nos queda retirar la masa con las manos aceitadas y estirarla hasta que quede muy fina.


Una vez que tenemos la masa, añadimos el tomate frito en el centro y vamos haciendo círculos hacia fuera con la ayuda de una cuchara sopera o una espátula para poderla extender.

Añadimos la cebolla por toda la extensión de la mása, cortamos el salmón en tiras y el plátano en rodajas ni muy finas ni muy gruesas y lo disponemos todo de forma generosa.

Por último sólo nos queda añadir el queso emmental. Yo lo compro en bloques y rallo lo que necesite en cada momento. La cantidad que he puesto es aproximada, porque ésto va dependiendo del gusto de cada uno.

Finalmente espolvoreamos un poco de orégano y la metemos en el horno a 180º entre 10 y 15minutos y al final 2 o 3 minutos más a gratinar.

jueves, 17 de julio de 2014

OSOBUCO GUISADO:

 
El osobuco, que en italiano significa hueso con agujero, es una carne sabrosa y tierna que corresponde a la pata de la vaca que va desde la pantorrilla hasta la corva. Sin hueso es el muy conocido morcillo, cosa que reconociendo mi ignorancia, me ha dicho mi madre hace 4 días.

Hoy os presento una receta de lo más tradicional y que no tiene ningún truco ni nada especial, porque no lo necesita, y porque, aunque muchos de vosotros ya la hayáis comido en numerosas ocasiones, yo no lo había probado nunca, y me ha encantado.

INGREDIENTES:
  • 4 trozos de osobuco de ternera
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 1 puerro
  • 2 ajos
  • 2 tomates maduros
  • 1 vaso de vino tinto
  • Harina
  • sal
  • pimienta
  • clavos de olor
  • Aceite de oliva

PREPARACIÓN:

Para empezar, lo mejor es dar unos cortes al osobuco en los bordes para que al ponerlo en el fuego no se deforme (así no os pasa como a mi, como podréis comporbar al ver la foto :(). Salpimentamos, pasamos por harina, y sellamos con un chorrete de aceite de oliva en la sartén. Reservamos.

Pochamos la zanahoria, la cebolla y el puerro y los ajos, y a continuación añadimos los tomates troceados y lo dejamos unos minutos.

Pasado este tiempo añadimos el vaso de vino, la carne y los clavos de olor y caldo de carne y, a partir de ahí tenemos varias opciones para hacer el guiso:

  • dejamos cocer a fuego medio durante 2 horas y vamos añadiendo caldo.
  • 30 minutos en la olla express.
  • 5 minutos en la olla rápida.

Todas las opciones tienen sus ventajas y sus inconvenientes, así que, que cada uno lo prepare como mejor le venga.

Una vez tenemos la carne en su punto, la apartamos y batimos la salsa con las verduras para que quede una salsa en la que podamos mojar pan hasta acabar con él.

Añadir unas patatas fritas en cuadraditos, o un buen puré de patata es ideal.

miércoles, 2 de julio de 2014

QUIMIOFOBIA:



Un día leyendo, descubrí un “palabro” que jamás había escuchado, "quimiofobia". Fui a buscarlo al diccionario y me encontré con esta definición, y, aunque la Real Academia de la Lengua Española no recoge este concepto, si encontré en la wilkipedia que consiste en una preocupación sobre los posibles efectos adversos de los productos químicos de síntesis , y el miedo irracional de estas sustancias debido a conceptos erróneos acerca de su potencial dañino.

Este miedo está muy de moda en el mundo de la alimentación, y al ir profundizando un poco más en el tema, me he dado cuenta del gran e interesante debate que hay sobre él.

Por un lado están los científicos, y más concretamente los químicos, tratando de explicar lo beneficiosa que es la química para la alimentación, y por otro los que defienden que todo tiene que ser natural. Y es justo ahí donde empieza el debate, que como siempre suele ocurrir, para alguien ignorante en el tema como yo, me quedo con el término medio, pero muy agradecida de haber leído las opiniones de algunos científicos como José Manuel López Nicolás,  que son muy interesantes y no tenía ni la menor idea sobre ellas.

La Ley Española de etiquetado de productos alimenticios prohíbe el hecho de que se ponga un eslogan en el etiquetado que pueda infundir temor al consumidor sobre ingredientes autorizados, pero en muchos casos, las etiquetas o bien rozan esa legalidad, o directamente la incumplen sin ningún pudor. Todos estamos hartos de ver “100% natural”, “sin conservantes ni colorantes”, cuando no es verdad y en el fondo todos lo sabemos.

Tenemos una doble moral a la hora de comprar comida. No se por qué queremos que todo sea “muy natural”, pero a la vez que dure mucho y no se ponga malo, cuando además sabemos que no es posible a día de hoy ser 100% natural.

Química es el veneno, drogas, pesticidas, los alimentos transgénicos. Si si, todo todo malísimo, pero tengamos en cuenta que química también son los conservantes preparados contra los hongos y bacterias, los pesticidas de origen natural, las latas de conserva, los envasados al vacío, los microondas, las neveras, y un sinfín de cosas.

La química tiene a día de hoy una imagen muy negativa, y ponerla como rival de lo natural es definitivamente un despropósito. Muchas veces hablamos sin tener conocimiento de la cosas y es cierto que nos ponemos a defender a ultranza todo lo natural, cuando tendríamos que empezar por tener claro, qué es natural y qué es química.

Lo que también es verdad es que esta tendencia a lo natural (que en realidad es falsa), viene dada por el hecho de que como en casi todos los ámbitos, la ciencia está también al servicio de empresas y patentes que sólo buscan el beneficio, y el problema es que estas industrias abusan de compuestos químicos que no están dirigidos a crear un producto saludable, sino que se e incluyen muchos aditivos para dar sabor, aroma, textura y por qué no, para camuflar la mala calidad.

Que se venden productos muy poco saludables no lo vamos a discutir, pero de ahí a rechazar los productos químicos va un mundo.

No todo lo natural es bueno ni todo lo artificial es malo. Y si no, que se lo pregunten a Walter White!!




miércoles, 18 de junio de 2014

ENSALADA DE MELÓN Y HIERBABUENA:

 
Melón, hierbabuena, limón y acetite de oliva, ¿algún tesoro más? Nooo! ¿para qué ?

Prueba más que evidente de que un plato rico, no nos tiene por que llevar mucho tiempo de elaboración, ni por que comprarlo empaquetado y precocinado.

INGREDIENTES:

  • Melón
  • hierbabuena
  • limón
  • aceite de oliva
  • sal

PREPARACIÓN:

Cortamos el melon en trocitos y le echamos un buen chorrete de limón. Lo dejamos en la nevera y justo antes de servir le añadimos la hierbabuena picada, sal (poca) y el aceite de oliva virgen extra.

Este plato es más que sencillo y el único truco que tiene es que todos los ingredientes sean de buena calidad. Si es así, al masticar un trozo de melón explotarán los sabores por separado y mezclados a la vez.

No me canso de comerla, se tarda poco en hacer y mezclamos dulce y salado. Delicioso!

miércoles, 11 de junio de 2014


GASTRONOMÍA SEFARDITA:


El pueblo sefardí, es una parte de nuestra historia que a mi me apasiona. Su cultura gastronómica es muy amplia y ha dejado mucho poso en la cocina española.

Para situarnos históricamente y de una manera hiper-resumida, podemos decir que sefardí viene de Sefarad, que es como los judíos llamaban antiguamente a la península. El asentamiento de estos judíos en lo que ahora es España y Portugal no se conoce con exactitud, aunque si hay constancia de su existencia antes de las guerras púnicas. Fueron y son practicantes del judaismo que llegaron a España antes incluso de que ésta existiera como tal.

Amplia cultura y arraigo tuvieron en Sefarad. Tanto es así que llegaron a acumular grandes fortunas, altos cargos y convertirse en personas influyentes. Por este motivo despertaban envidias que se evidenciaban en persecuciones y matanzas a lo largo de los siglos y las más crudas y sangrientas se producen con los Reyes Católicos que culminan con su expulsión de la península en 1.492, teñida de religión cuando en realidad lo que realmente querían era robarles todo el dinero y el poder acumulado durante siglos.

Lo que viene a partir de ese momento es lo que convierte a los sefardíes en un pueblo único y peculiar, y es que tuvieron y tienen un sentimiento tan arraigado y amor por España, que más de 500 años después, conservan el idioma (ladino), e incluso las llaves de las casas que tenían en Sefarad, transmitidas por las mujeres de generación a generación.

Si estas peculiaridades no son suficientes, la evidencia aún es mayor si tenemos en cuenta que a día de hoy el gobierno aprueba una ley que otorga la doble nacionalidad a los sefardíes, y que antes de que sea aprobada por el Congreso y el Senado, ya ha más de 90.000 solicitudes.

Entrando ya de pleno en la historia de la cocina sefardita, podemos decir que tienen una amplia y actual cocina gastronómica. Muchas de sus recetas de hace siglos, siguen aún en vigor o ha desembocado e influido en nuestro recetario español, así como en Portugal, el norte de África y Turquía.

Eso si, los pimientos, los tomates y las patatas, son tres ingredientes que no podremos encontrar puesto que vienen de Ámérica, de ese nuevo mundo que descubrió Colón en el mismo año en el que los Reyes Católicos les expulsaron de sus territorios.

Este tipo de cocina pasa en primer lugar por los cereales y el pan como base, las verduras y hortalizas como algo muy muy habitual, las legumbres secas también aunque algo menos, las carnes más bien para ocasiones de fiesta y el pescado en aquellas zonas en las que lo había. Los frutos secos son de uso muy frecuente, así como las especias.

El pan típico es el pan ácimo, que es el que está elaborado sin levadura y del que han salido infinidad de variantes.

En cuanto a las verduras y hortalizas, las más comunmente usadas son: calabaza, remolacha, calabacines, coliflor, achicoria, escarola, judías verdes, habas, pepino, rábanos y como no, la berenjena, verdura totalmente protagonista de la que podemos encontrar infinidad de recetas y de la que no faltará un artículo que yo dedique a ella porque me encanta.

En cuanto a la carne, la más consumida es el cordero, por ser el animal sagrado, y por su simbología. La ternera se consumía menos porque se entendía más como medio de transporte. La carne prohibida era el cerdo, la liebre y el conejo. Lo que si consumían bastante era carne de paloma, gallina y tórtola. La carne en el recetario sefardita se muestra casi siempre picada.

Los huevos haminados son típicos y se caracterizan por parecer un huevo cocido pero con la yema marmolada. Parece ser que cuando por la noche apagaban la cocina, dejaban encima unos huevos que se iban haciendo durante toda la noche mientras la cocina iba perdiendo el calor, y ese era el resultado. No se si ahora se harán de alguna manera, pero si es así, esa yema yo no me la puedo perder.

Una característica muy típica es que cocinaban con aceite de oliva, cosa que no era bien vista por los cristianos que lo hacían con tocino. A día de hoy la idea ha dado un giro de 180º y de ahí tenemos cosas como la fritura de pescado y el uso del aceite de oliva de forma generalizada.

Otra costumbre que tomamos de ellos es que antes de comer se bebían un raki (aguardiente anisado) con unos entremeses y esto ha derivado en lo que hoy conocemos como aperitivo.

La cocina sefardita da para mucho más. Cada plato tiene su connotación religiosa. Su repostería es digna de publicar otra entrada rebosante de miel, frutos secos, mazapanes, compotas y mermeladas.

Creo que en vez de mencionar aquí mil y una recetas y sincretismos, lo mejor es ir publicando poco a poco alguna que otra receta con su pequeña historia, a lo cual me comprometo desde ahora.

miércoles, 4 de junio de 2014

REPOLLO DISFRAZADO:




Marchando una de repollo! Para mí es una verdura riquísima, que existe en todo el mundo y desde tiempos inmemoriales. Bien es cierto que en estos momentos no estamos en temporada, pero ahí la dejo.

Recetas de repollo hay para aburrir, se puede comer guisado con caldito, crudo en ensalada, rehogado con ajo y jamón, añadido a guisos como el cocido madrileño, y como es un vegetal que a mi me gusta mucho y tiene muchas propiedades, aquí os dejo mi receta de repollo disfrazado, para darle un toque algo distinto:

Ingredientes:
  • 1 repollo
  • 2 manzanas reineta
  • 100 gr. de pasas
  • 50 gr. de piñones
  • curry
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Preparación:

Cortamos las hojas del repollo en trozos, las lavamos bien y lo cocemos en la olla de la manera habitual. Una vez que está hecho, lo dejamos escurrir hasta que no suelte agua.

Rehogamos en una sarten grande las manzanas troceadas, y cuando están doraditas añadimos las pasas y finalmente los piñones.

Espolvoreamos con curry al gusto, y removemos bien. Dejamos templar y ya lo tenemos listo para servir.